Esta mañana se me ocurrió la feliz idea de mezclar un cacao vitaminado (el cual AMO), con dos cucharadas de café verde (el cual AMO). Me levanté a las 6 y media, y ni de lejos me dio tiempo a hacer las mil cosas que había planeado. Os comento que jamás me sale bien ningún plan. Siempre quise decir, sonrisa en boca pero sin puro habano, aquello de "Me encanta que los planes salgan bien". Pero qué va! Me quedo con las ganas de sentirme como Hannibal Smith. Jamás lograré esa satisfacción orgasmica que produce que los planes salgan bien. A lo que iba, que no me dio tiempo a comer nada (qué coño hago con el tiempo por favor??) y me fui a trabajar corriendo como siempre.
Hasta aquí todo bastante normal. Pero llegué a la farmacia (no, no soy farmacéutica) que además era la primera vez que iba a esa farmacia, y de repente empiezo a notar que estoy así como temblando. Pero no tipo escalofríos. Como cuando te baja el azúcar y te comes una manzana y ya estás bien (no, no soy diabetica). Y, qué mal rollo por Dios! Ahí me veo, tratando de hacer mi trabajo sin que se me note que parece que me he bebido 10 Red Bull´s. Muy mal, oiga. Y para rematar me tocó colocarme frente a una pared que reflejaba y gracias a la cual me dí cuenta que la bata blanca me hace gorda. Shit!
Hace un mes que eché a mi novio de casa porque pagaba mucha luz. (YO pagaba mucha luz, él jugaba mucho al ordenador...) Pero no me compensa. Prefiero pagar más luz que vivir sin sexo. Del bueno, ojo. Va siendo hora que vuelva a casa. O no? No sé. Ya os contaré.

jeje, muy bueno, Noelia, engancha!
ResponderEliminarUn besazo
Gracias guapaaa!! <3
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